Ejemplo de servicio y de amor al prójimo Nació en Amsterdam (Países Bajos). Su padre era relojero y ella se adiestró en esa misma profesió...
Ejemplo de servicio y de amor al prójimo
Nació en Amsterdam (Países Bajos). Su padre era relojero y ella se adiestró en esa misma profesión, convirtiéndose, en 1922 en la primera relojera “autorizada” en Holanda. Era la menor de tres hermanas y nunca se casó.
Junto con su familia vivían en una casa en Haarlem, que durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en un refugio secreto para judíos. Los ten Boom pudieron rescatar a muchas personas de una muerte segura a manos de las SS nazis.
Corrie y su familia eran devotos cristianos, y dedicaron su vida al servicio del prójimo. Su casa siempre estaba abierta a todo aquel que estuviera en necesidad y se les conocía en la comunidad como personas muy activas en el área del trabajo social.
Al estallar la guerra y acrecentarse la persecución, esta familia decidió ayudar desinteresadamente y poniendo en riesgo sus propias vidas, a los judíos y a todos aquellos que eran perseguidos, tales como miembros de la resistencia alemana o las personas que se negaban a cooperar con los nazis.
Su resistencia activa, pero no violenta, fue la manera en que ellos expresaron su fe cuando las circunstancias eran las peores imaginables.
Durante 1943 y a inicios de 1944 había unas 6 a 7 personas viviendo ilegalmente con ellos. Además, muchos otros llegaban a su casa para refugiarse durante algunas horas o unos pocos días hasta conseguir un lugar más seguro donde ubicarse. Corrie también ayudaba en la búsqueda de familias que estuvieran dispuestas a recibir refugiados y se dedicaba a conseguir todo lo que pudiera ser de ayuda a estas personas, una vez que encontraran escondite. De esta manera, la familia Ten Boom y sus amigos salvaron la vida de aproximadamente 800 judíos, además de proteger a muchos miembros de la resistencia holandesa.
El 28 de febrero de 1944, la policía secreta nazi, la Gestapo, allanó la casa de los ten Boom. Además, prepararon una trampa y esperaron dentro de la casa durante todo el día, arrestando a todas las personas que llegaban hasta el lugar. Ese día, Corrie, su hermana Betsie y su padre, Casper, fueron arrestados. También se llevaron a su hermano Willem, su hermana Nollie y su sobrino Peter, quienes estaban de visita.
A pesar de una meticulosa búsqueda, la Gestapo no logró encontrar a los judíos que estaban escondidos detrás de una pared falsa en la habitación de Corrie. En el “refugio secreto” había dos hombres judíos, dos mujeres judías y dos miembros de la resistencia holandesa. Y aunque la casa permaneció custodiada, 47 horas después, la resistencia pudo liberar a estos refugiados, que habían permanecido en el escondite, sin agua y con pocos alimentos a su disposición.
Corrie y su hermana Betsie fueron enviadas a prisiones holandesas, primero, y luego al campo de concentración Ravensbrück, en Alemania. Durante su cautividad, las hermanas no desperdiciaron ninguna oportunidad para compartir el amor de Dios con las demás prisioneras, y muchas de ellas entregaron sus vidas a Señor, por el testimonio de Corrie y Betsie.
Casper ten Boom falleció a 10 días de ser arrestado y Betsie, murió días antes de que les llegara la liberación. Corrie fue liberada en 1946, con 53 años, y regresó a Holanda, donde se dedicó a predicar, escribir libros y fundar centros de rehabilitación. Su predicación se centró en el Evangelio, poniendo énfasis especial en el perdón.
Uno de sus libros más conocidos es El Refugio Secreto (1971), donde cuenta la historia de su familia y su experiencia en el campo de concentración. Esta obra fue llevada al cine con el mismo título, en 1975.
En otro de sus libros, titulado Tramp for the Lord (1974), relata que en 1947, después de haber estado predicando en Alemania, se le acercó uno de los guardias más crueles de Ravensbrück y le comentó que luego de la guerra se había convertido al cristianismo y que creía que Dios le había perdonado. A pesar de todos los sentimientos que se agolparon en su corazón en ese momento, decidió que sería capaz de perdonarle, y se estrecharon las manos por un largo rato. “Nunca había sentido tan intensamente el amor de Dios como lo sentí entonces”, recuerda sobre aquella experiencia.
En 1978 sufrió un accidente cerebro vascular que la dejó paralizada. Y el día de su 91º cumpleaños, el 15 de abril de 1983, partió a la presencia del Señor.
En la ciudad donde vivió, Haarlem, hay un museo dedicado a ella y a su familia, en la misma casa donde vivieron y refugiaron a los judíos.
Fuentes:
- www.wikipedia.com
- www.corrietenboom.com
Nació en Amsterdam (Países Bajos). Su padre era relojero y ella se adiestró en esa misma profesión, convirtiéndose, en 1922 en la primera relojera “autorizada” en Holanda. Era la menor de tres hermanas y nunca se casó.
Junto con su familia vivían en una casa en Haarlem, que durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en un refugio secreto para judíos. Los ten Boom pudieron rescatar a muchas personas de una muerte segura a manos de las SS nazis.
Corrie y su familia eran devotos cristianos, y dedicaron su vida al servicio del prójimo. Su casa siempre estaba abierta a todo aquel que estuviera en necesidad y se les conocía en la comunidad como personas muy activas en el área del trabajo social.
Al estallar la guerra y acrecentarse la persecución, esta familia decidió ayudar desinteresadamente y poniendo en riesgo sus propias vidas, a los judíos y a todos aquellos que eran perseguidos, tales como miembros de la resistencia alemana o las personas que se negaban a cooperar con los nazis.
Su resistencia activa, pero no violenta, fue la manera en que ellos expresaron su fe cuando las circunstancias eran las peores imaginables.
Durante 1943 y a inicios de 1944 había unas 6 a 7 personas viviendo ilegalmente con ellos. Además, muchos otros llegaban a su casa para refugiarse durante algunas horas o unos pocos días hasta conseguir un lugar más seguro donde ubicarse. Corrie también ayudaba en la búsqueda de familias que estuvieran dispuestas a recibir refugiados y se dedicaba a conseguir todo lo que pudiera ser de ayuda a estas personas, una vez que encontraran escondite. De esta manera, la familia Ten Boom y sus amigos salvaron la vida de aproximadamente 800 judíos, además de proteger a muchos miembros de la resistencia holandesa.
El 28 de febrero de 1944, la policía secreta nazi, la Gestapo, allanó la casa de los ten Boom. Además, prepararon una trampa y esperaron dentro de la casa durante todo el día, arrestando a todas las personas que llegaban hasta el lugar. Ese día, Corrie, su hermana Betsie y su padre, Casper, fueron arrestados. También se llevaron a su hermano Willem, su hermana Nollie y su sobrino Peter, quienes estaban de visita.
A pesar de una meticulosa búsqueda, la Gestapo no logró encontrar a los judíos que estaban escondidos detrás de una pared falsa en la habitación de Corrie. En el “refugio secreto” había dos hombres judíos, dos mujeres judías y dos miembros de la resistencia holandesa. Y aunque la casa permaneció custodiada, 47 horas después, la resistencia pudo liberar a estos refugiados, que habían permanecido en el escondite, sin agua y con pocos alimentos a su disposición.
Corrie y su hermana Betsie fueron enviadas a prisiones holandesas, primero, y luego al campo de concentración Ravensbrück, en Alemania. Durante su cautividad, las hermanas no desperdiciaron ninguna oportunidad para compartir el amor de Dios con las demás prisioneras, y muchas de ellas entregaron sus vidas a Señor, por el testimonio de Corrie y Betsie.
Casper ten Boom falleció a 10 días de ser arrestado y Betsie, murió días antes de que les llegara la liberación. Corrie fue liberada en 1946, con 53 años, y regresó a Holanda, donde se dedicó a predicar, escribir libros y fundar centros de rehabilitación. Su predicación se centró en el Evangelio, poniendo énfasis especial en el perdón.
Uno de sus libros más conocidos es El Refugio Secreto (1971), donde cuenta la historia de su familia y su experiencia en el campo de concentración. Esta obra fue llevada al cine con el mismo título, en 1975.
En otro de sus libros, titulado Tramp for the Lord (1974), relata que en 1947, después de haber estado predicando en Alemania, se le acercó uno de los guardias más crueles de Ravensbrück y le comentó que luego de la guerra se había convertido al cristianismo y que creía que Dios le había perdonado. A pesar de todos los sentimientos que se agolparon en su corazón en ese momento, decidió que sería capaz de perdonarle, y se estrecharon las manos por un largo rato. “Nunca había sentido tan intensamente el amor de Dios como lo sentí entonces”, recuerda sobre aquella experiencia.
En 1978 sufrió un accidente cerebro vascular que la dejó paralizada. Y el día de su 91º cumpleaños, el 15 de abril de 1983, partió a la presencia del Señor.
En la ciudad donde vivió, Haarlem, hay un museo dedicado a ella y a su familia, en la misma casa donde vivieron y refugiaron a los judíos.
Fuentes:
- www.wikipedia.com
- www.corrietenboom.com
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