Una pregunta para plantearnos vez tras vez es esta: ¿Qué significa el liderazgo pastoral bíblico? En otras palabras: ¿Cómo liderar bíblicamente?
EL LIDERAZGO ECLESIAL DESDE UNA PERSPECTIVA BÍBLICA E INTEGRAL
Una pregunta para plantearnos vez tras vez es esta: ¿Qué significa el liderazgo pastoral bíblico? En otras palabras: ¿Cómo liderar bíblicamente? Las siguientes reflexiones toman en consideración tanto el liderazgo en sí como también la persona del líder.
LIDERAZGO KERIGMÁTICO
Según Efesios 4:11-13, el liderazgo espiritual tiene la tarea de «capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos alcancemos la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, hasta ser un hombre de plena madurez, hasta la medida de la estatura de la plenitud de Cristo» (RVA-2015). En este texto los dones espirituales son presentados como cinco ministerios y por lo visto tienen diferentes funciones, pero todos son ministerios de la Palabra. En la iglesia se lidera con la Palabra —la Palabra de Dios y la proclamación (kerygma) de la misma—.
Toda la metodología y las estrategias que hoy nos proponen las escuelas de liderazgo son muy útiles. Recordemos, sin embargo, que el liderazgo espiritual es un liderazgo kerygmático, un liderazgo con la Palabra.
REQUERIMIENTOS PARA EL LÍDER ESPIRITUAL
La vida y el funcionamiento de la iglesia dependen en gran parte de las cualidades espirituales, carácter y manera de vivir de sus ministros. El pastor debe ser ejemplo en todo a su grey (2 Cor. 6:6-7). Necesita estar sano espiritual y teológicamente —con una carga por la misión de la iglesia y las necesidades de los creyentes y los no creyentes—. Debe sentir profundamente la necesidad de que los creyentes sigan adelante a la perfección y que desarrollen las virtudes cristianas en la vida práctica (Fil. 1:9).
ROLES Y PRIORIDADES DEL PASTOR
El pastor tiene diferentes roles además de ser pastor. Tener conciencia de estos diferentes roles y mantener un orden de prioridades dará más efectividad a su ministerio, y más satisfacción también.
- El pastor como «cualquier otro cristiano». Tiene las mismas necesidades espirituales que todos los miembros de la iglesia y también necesita ser pastoreado. El pastor es, en primer lugar, un cristiano, y buscará que florezca en su vida el fruto del Espíritu Santo (Gál. 5:22-25).
- El pastor como cónyuge. En relación con su esposa, el pastor es en primer lugar esposo. Su relación matrimonial precisa ser cuidada, requiere tiempo, atención y mucha comunicación. Ofrecer seguridad económica, física, emocional y espiritual es una responsabilidad que debe asumir.
- El pastor como padre. Un peligro para el pastor es sacrificar a su familia en nombre del llamado. Esto puede darse en forma inconsciente o a veces también con argumentos «espirituales». El pastor debe cuidar muchísimo el ambiente familiar: relaciones cálidas, comprensión mutua, atmósfera jovial.
- El pastor como miembro de la iglesia. Debería considerarse como un miembro de la iglesia con las mismas necesidades y responsabilidades que «cualquier miembro». Esto implicaría también entablar amistades con otras familias, matrimonios o grupo de hombres, tener un hobby, hacer excursiones, etc.
- El pastor como empleado. En muchas iglesias el pastor es contratado, a tiempo completo o mitad de tiempo, percibiendo un salario. La administración debe cuidar este aspecto a que la iglesia cumpla sus responsabilidades hacia el pastor. Esto naturalmente incluye algún contrato laboral donde se estipulan los derechos y responsabilidades y la compensación económica del «empleado».
- El pastor como representante de la iglesia. El testimonio de la iglesia ante la comunidad es de suma importancia. Y el pastor representa a la iglesia en forma oficial y no oficial. La sociedad lo considera como un representante. Sus acciones, palabras, posturas políticas, el colegio de sus hijos —todo esto se relaciona con su liderazgo eclesial—. Naturalmente representa a la iglesia también a nivel de asociaciones religiosas, la denominación y ante el estado.
- El pastor como ciudadano. El rol del pastor como ciudadano depende entre otros también de la legislación de su país. Entre Paraguay y Brasil, por ejemplo, hay una gran diferencia. Pero más allá de asuntos políticos, el pastor cumple también con sus deberes de ciudadano (pagando impuestos, por ejemplo) y goza de los derechos de un ciudadano.
LIDERAR A LA IGLESIA COMO LA FAMILIA DE DIOS
Paul Miller, reflexionando sobre su experiencia, ofrece consejos pastorales muy probados para el liderazgo eclesial como también para la iglesia.[1] En forma resumida ofrezco aquí los siguientes consejos:
- Considere a la iglesia una familia.
- Fortalezca el sentido de pertenencia.
- Reconozca y confirme los dones y talentos únicos de cada miembro.
- Procure que todos los miembros sean voluntarios.
- Celebre los logros.
- Busque que las decisiones se tomen en forma cautelosa y prudente.
- Planee una buena y apropiada dieta espiritual.
- Administre las finanzas con transparencia.
- Ejercítese en la rendición de cuentas.
- Informe a los miembros de manera continua.
- Evalúe los métodos y las motivaciones.
- Resuelva los conflictos.
- Espere siempre la guía y la dirección de Dios.
ÉTICA PASTORAL
A veces se supone que la ética del líder eclesial no sería un tema, puesto que se trata de una persona muy espiritual. ¡Esta es una gran mentira de Satanás! La ética abarca no solamente su vida personal, sino sobre todo su ministerio y sus relaciones. Lo ideal sería tener un código de ética [2 ] como denominación o asociación de iglesias. Este código abarcaría los siguientes asuntos:
- Integridad (1 Crón. 29:17). (a) En el carácter personal, exaltando a Cristo, no a sí mismo. (b) En el cuidado personal, de las dimensiones espirituales, mentales, emocionales y físicas de su persona. (c) En la predicación y la enseñanza, interpretando la Biblia con esmero y aplicándola con discernimiento.
- Confiabilidad (1 Cor. 4:2). (a) En el liderazgo. (b) Con la información. (c) Con los recursos.
- Pureza (1 Tim. 4:12). (a) Mantener la pureza sexual. (b) Buscar la formación espiritual. (c) Pureza en la teología. (d) Pureza en la práctica profesional.
- Responsabilidad (1 Ped. 5:2-3). (a) En las finanzas, promoviendo prácticas de contabilidad y auditorías regulares. (b) En las responsabilidades del ministerio. (c) En la denominación u organización ministerial. (d) Con el personal/ colaboradores. (e) Con los feligreses. (f) Con la comunidad/ciudadanía. (g) Con una congregación previa.
Muchas organizaciones, ya sean cristianas o seculares, crecen y tienen mucho impacto. Así también hay empresas gigantescas que dominan en gran parte la vida de la sociedad. A veces los pastores, especialmente de iglesias medianas o pequeñas, sienten que su ministerio no es tan importante. Muchos pastores se desaniman o se cansan. Permítame, apreciado consiervo, ofrecerle una perspectiva diferente: Al ser ministro o líder en una iglesia, usted está al servicio del Rey, del Dios todopoderoso. Su iglesia, aunque tenga pocos miembros, cuenta con promesas más allá de lo que se ve en este mundo. La iglesia tiene proyección y significado eterno. Mire más allá de su contexto actual, mire hacia el día del Señor. Enfoque su mirada en la esperanza de nuestro Señor Jesucristo (Rom. 5:5).
Referencias:
- Miller, Paul M. (1981). Leading the Family of God. EE. UU.: Herald Press.
- Código de Ética para los Pastores. National Association of Evangelicals.
POR VÍCTOR WALL
Víctor y su esposa Margita tienen tres hijos casados y cinco nietos. Reside en Asunción, donde es miembro y predicador ordenado de la Iglesia Hermanos Menonitas Concordia. Ha sido pastor, docente, administrador educativo y director del seminario bíblico Campus IBA. Ha sido cofundador de la Universidad Evangélica del Paraguay (UEP), universidad que en 2015 le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa. Por 9 años formó parte de la junta directiva de la Asociación de Seminarios e Instituciones Teológicas del Cono Sur (ASIT). A nivel país, colaboró por 9 años como miembro del Consejo Nacional de Educación y Ciencias del Paraguay. Orador invitado a nivel internacional.

