http-www-revistalafuente-com

El cuidado pastoral a pacientes y enfermos

Cada uno quien se dedica al cuidado pastoral de sus miembros ha realizado aquellas visitas hospitala...

Cada uno quien se dedica al cuidado pastoral de sus miembros ha realizado aquellas visitas hospitalarias que tienen un carácter de alegría y esperanza, por ejemplo al nacer un bebé o después de una operación exitosa. Pero igualmente existen esas visitas a las que vamos con un poco de inseguridad, porque son visitas en dónde la oscuridad y la desesperanza están programadas. Especialmente si se trata de personas que no conocen a Cristo. Pero la gente se torna especialmente receptiva cuando está en el hospital.
La enfermedad en líneas generales produce una crisis en la persona enferma y en su familia inmediata y desestabiliza toda la situación familiar. Sobre todo si la enfermedad llega a ser una carga económica para la familia. A continuación presentamos algunos consejos que le pueden ser útil al planificar su próxima visita hospitalaria:

• Hoy en día, los costos de los seguros médicos se han incrementado, esto se traduce en estancias cortas en el hospital. Por lo mismo, el pastor debe estar alerta para aprovechar estas breves oportunidades.
• En caso de emergencia, vaya al hospital tan pronto como sea posible. Consiga la mayor información posible de la ubicación del paciente. Usted puede ser un gran aliento tanto para el paciente como para la familia.
• Si es posible, prepárese antes de la visita hospitalaria con algún texto bíblico oportuno para la situación: Algunos textos que tratan acerca de cómo confrontar la enfermedad son: Salmo 23, Marcos 1:29-34, Marcos 6: 53-56, Santiago 5:14-16. Además algunos textos acerca de cómo recobrar fuerzas y ánimo: Salmo 46, Salmo 138, Isaías 40:27-31, Isaías 51:12-16, Efesios 6:10-20, 2 Tesalonicenses 2:16-17.
• Antes de llegar al hospital busca un momento para orar, para buscar la dependencia de Dios y pedir que obre a través de ti. Recuerda que Usted representa a Jesucristo, el sanador y salvador de los hombres.
• Trate de visitar antes de que entren a la sala de cirugía. Con frecuencia, los pacientes experimentan mucha ansiedad frente a una operación o a la posibilidad de enfrentarse a un desenlace fatal. Una oración y un breve pasaje de la Biblia pueden ayudar a los pacientes a comprender que Dios está con ellos en medio de su cirugía.
• Recuerde, usted es un profesional y parte importante del equipo que busca la sanidad de la persona. Muchos hospitales están reconociendo el potencial sanador de la oración. Al mismo tiempo que respeta al personal médico por su labor, usted como pastor puede ser de gran ayuda al paciente.
• Que sus visitas en el hospital sean breves y positivas para el paciente. Después de todo, usted está representando al Dios que ama y cuida de cada persona. El quedarse mucho tiempo con el paciente puede ocasionar que el paciente pierda energías que necesitaría para su recuperación.
• Ofrezca como Pastor la lectura de una porción de la Biblia y una oración por el paciente. Aun cuando la persona no conozca a Cristo de manera personal, una oración puede motivarla a reflexionar acerca de su relación con Dios.
• Una visita en el hospital también puede ser una oportunidad para el evangelismo. La gente suele estar más cautelosa de su mortalidad en ese ambiente. Sea sensible a la dirección del Espíritu Santo cuando habla a las personas acerca de asuntos espirituales.
• Reconozca las necesidades de los miembros de la familia y de los amigos. Su presencia puede ser más importante que cualquier respuesta que usted pueda dar.
• A menos que haya una razón médica para estar a cierta distancia del enfermo, dé la mano al paciente. Tocar la mano o el hombro cuando habla ú ora transmite un sentido de compasión y la voluntad de conectarse físicamente con la persona.
• Trate de evaluar las necesidades emocionales del paciente. Un día puede ser una palabra de ánimo para ayudar al paciente a superar el temor o la soledad. En otra ocasión, podría enfocarse en ayudar a superar la debilidad física después de una cirugía. Sea sensible a lo que el paciente expresa por medio de gestos o tonos de voz.
• Si hay alguna duda de si usted debe ir al hospital para hacer una visita, vaya de todas maneras. Esta puede ser la oportunidad para tener un momento pastoral que posiblemente no se vuelva a presentar de la misma manera.

Comenta un pastor que salió del cuarto del hospital, luego de visitar a un hombre joven -en sus juveniles treintas. Exteriormente, ese hombre parecía ser la representación de lo saludable. Apenas el pastor puso el pie en la calle, el Espíritu Santo le urgió a regresar a la habitación de este paciente y hablarle de su condición espiritual. Impulsado por esta persistente iluminación del Espíritu, el pastor regresó a la habitación de este hombre joven y lo dirigió a depositar su fe en Cristo. El paciente dejó pronto el hospital pero, inexplicablemente, murió unas semanas después. Ante este desenlace, el ministro se sintió contento porque no desaprovechó una oportunidad para brindar cuidado a una persona de su congregación.

Como pastores de iglesias, una de nuestras grandes responsabilidades es el cuidado pastoral de los enfermos de nuestra iglesia y de la comunidad donde servimos. Hagamos este trabajo con amor y sensibilidad. ¡Que Dios le bendiga grandiosamente en su próxima visita hospitalaria!

Related

Cuidado Pastoral 555861089494337153

Publicar un comentario en la entrada Default Comments

emo-but-icon

item