4 cosas que usted puede hacer por su pastor

Formas sencillas de alentar a quien alimenta el rebaño del Señor  1) Reconocer su ministerio...



Formas sencillas de alentar a quien alimenta el rebaño del Señor 



1) Reconocer su ministerio. 
2) Comprometerse a apoyarlo. 
3) Acompañarlo en lo que requiera. 
4) Fortalecerlo con sus palabras y sus oraciones.

Ser pastor no es una tarea fácil, en general suele ser sacrificada y de poco reconocimiento, tanto por los creyentes como por los que no lo son. En el caso de los que no son cristianos es lógico y entendible que no reconozcan la tarea de un pastor, ya que generalmente tienen prejuicios y una idea equivocada de cuáles son las motivaciones de quienes guían a la grey de Dios.

Pero lo cierto es que, en muchos casos, los pastores tampoco son valorados lo suficiente dentro de sus propias iglesias. Los miembros de la iglesia esperamos que nuestro pastor siempre tenga buen humor, que se encuentre atento a cada una de las necesidades de su congregación —de hecho, generalmente lo están, pero asumimos tácitamente que él será siempre quien piense en nosotros y no nosotros en él. Es cierto que un pastor suele ser abnegado, pero la escasa atención que reciben puede causarles desaliento con el correr del tiempo.

Los pastores suelen recurrir por ayuda y consejo a sus pares. Por otro lado, tampoco hay dudas que también que el Señor siempre estará presto para atender a sus siervos cuando clamen a él, pero déjeme decirle que hay algunas cosas que usted puede hacer por su pastor para evitar su desaliento:

1. Reconozca y dígale las cosas buenas que hace (1 Ts 5.12; 1 Co 16.14-19; He 13.7) 


Todos necesitamos reconocimiento en las cosas que hacemos, ya sea por parte de nuestro jefe en nuestro trabajo, en las actividades cotidianas, o en la familia. Así también un pastor necesita de reconocimiento por parte de aquellos quienes son destinatarios de sus esfuerzos. Cuando alguien trabaja permanentemente sin ser reconocido, con el tiempo tiende a desanimarse, y no es la excepción con un pastor.

Dígale personalmente que usted valora sus sermones, menciónele que aprecia enormemente el hecho de que ore por usted y por la congregación. Cosas tan sencillas como un llamado telefónico o un mensaje de texto agradeciéndole el esfuerzo que hace pueden animarlo mucho y hacerlo sentir querido.

2. Sea comprometido y responsable con su iglesia (He 10.24; 1 Ti 4.12; 1 Co 16.2)

Asista fielmente a los cultos, apoye financieramente a su iglesia en la medida de sus posibilidades económicas y, más aún, no se preocupe, Dios no dejará que le falte. Ore regularmente por su pastor y por la congregación. Sea un ejemplo de conducta como creyente, no hay mejor manera de predicar el evangelio y mantener vigorosa la congregación. Haciendo esto usted será motivo de regocijo para su pastor.

3. Pregúntele qué puede hacer usted para ayudarlo en la obra (Mt 9.37; Hch 5.3-4; Ef 3.11-13) 

Esta simple pregunta pondrá muy feliz a su pastor, ya que con ella usted le demostrará que lo apoya y que está dispuesto a trabajar para compartir la tarea y la carga que él tiene por su congregación. Un pastor necesita ayuda, la solicite o no. Él no puede estar en todos lados a la vez, y atender al pueblo de Dios no es tarea de una sola persona. Se necesita de creyentes dispuestos para la obra.

4. No le lleve siempre todos sus problemas (1 Co 16.13; He 2.18) 

Empiece a madurar como cristiano y hágase responsable de sus cosas, de su vida y de los suyos. En realidad cuando usted tenga un problema o esté atravesando alguna prueba, lo primero que debe hacer es recurrir al Señor Jesucristo. Ore y pídale a él para salir adelante. Pero si su fe no alcanza o su relación con el Señor no está pasando por un buen momento, entonces sí acérquese a su pastor, seguramente él lo va a animar y aconsejar para que sea fortalecido.

Si usted conoce bien a su pastor, seguramente sabrá que hay muchas cosas más que usted puede hacer por él, pero estos cuatro sencillos consejos son un buen punto de comienzo, así que no dé más vueltas y póngalos en práctica ahora mismo. Le aseguro que si lo hace, no solo será de bendición para el pastor, sino para toda la congregación y para usted mismo. Por otro lado, será una respuesta del Señor a las oraciones de su pastor (1 Ti 1.3; Ro 1.10).

Autor desconocido Recientemente encontramos este artículo entre nuestros archivos, sin el nombre del autor. Luego de indagar en Internet y entre nuestros correos recibidos en el pasado y no encontrar información, decidimos publicar el artículo de todas maneras, esperando que sea de estímulo para nuestros lectores, como lo ha sido para nuestro equipo editorial.

Para continuar equipando su ministerio descargue la aplicación de La Fuente y suscríbase

    

Related

Cuidado Pastoral 4518593488990447179

Publicar un comentario en la entrada Default Comments

emo-but-icon

item