Blas Pascal (1623-1662)

Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a dios de todo corazón porque le conoc...

Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen. -- Blas Pascal

Blas Pascal, ilustre matemático, físico y filósofo francés, es considerado como una de las mentes más brillantes de la historia intelectual occidental. Nació en Clermont el 19 de junio de 1623. A los doce años dominaba la geometría de Euclides sin haber tenido un entrenamiento matemático. A los dieciséis escribió un tratado de las secciones cónicas que dejó admirado a Descartes. A los dieciocho inventó una máquina
de calcular, llamada la Pascalina, para ayudar a su padre a calcular los impuestos.

En 1648, probó por experimentación que el nivel de mercurio de un barómetro es determinado por el aumento o la disminución de la presión atmosférica circundante. Otra importante contribución a la ciencia fue la Ley de Pascal, que establece que los líquidos trasmiten la presión por igual en todas direcciones, publicando el «Tratado sobre el Equilibrio de los Líquidos». En 1652, por su precaria salud, abandonó los estudios científicos hasta 1654, en que se dedicó al estudio de la teoría de probabilidades en relación a los juegos de azar, junto con Pierre de Fermat.
Después de un accidente de coche, en 1654, experimentó una profunda experiencia religiosa que reorientó todas sus prioridades, y fijó un curso diferente a su vida. Esta experiencia lo motivó a estudiar los problemas de la religión, convirtiéndose al jansenismo. En 1656, durante la disputa entre los jansenistas y los jesuitas, se puso de parte de los primeros, escribiendo sus famosas «Cartas Provinciales» en defensa del conocido jansenista Antoine Arnauld, amigo suyo.
Desde 1657 se consagró enteramente a reunir material para una apología de la religión cristiana. Para ello tomó abundantes notas con fundamentados argumentos dirigidos a los escépticos que solo se apoyaban en la Razón.
Víctima de permanentes sufrimientos físicos, su trabajo avanzaba con lentitud. Falleció el 19 de agosto de 1662 a los 39 años, a causa de un cáncer gástrico que le originó metástasis cerebrales.
Los apuntes de su apología fueron encontrados después de su muerte, y fue necesario hacerlos copiar porque eran casi ilegibles. Esta obra fue editada con el nombre de «Pensamientos», que Pascal dedicó a los librepensadores de su época, quienes rechazaban toda discusión teológica y solo admitían el triunfo de la Razón. La obra en sí misma quedó incompleta, por lo que no se puede saber con certeza cuál habría sido su estructura definitiva, pero en ella Pascal se revela como un orador genial y un verdadero poeta. En esa obra expresa, entre otras cosas, que la creencia en Dios es racional: si Dios no existe, uno no pierde nada por creer en Él; en cambio, si existe, uno lo pierde todo por no haber creído en Él.
Según Pascal, la verdad cristiana puede esclarecer y rescatar al hombre en su singularidad, paradoja viviente, porque el hombre no es solo razón, no es reducible a un concepto claro y determinado, sino que es también corazón y sentimiento, un enigma que reclama el misterio de la fe. Después de destacar el permanente estado de contradicción interna que sufre el ser humano, afirma que solo en la religión cristiana existe una respuesta satisfactoria a esta dicotomía entre la caída y la redención.
Pascal nunca abandonó la iglesia católica, pero su fe viva y real tuvo mucho en común con la fe de los reformadores. Es una de las figuras más grandes de la historia francesa, y también uno de los grandes pensadores de la historia cristiana.

Algunas pensamientos de Pascal extraídos de sus escritos:
  • El mundo está lleno de buenas máximas; sólo falta aplicarlas.
  • Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.
  • ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?
  • El hombre es incapaz de ver la nada de donde sale y del infinito en el que está lanzado.
  • He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta.
  • Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo.
  • El hombre está dispuesto siempre a negar todo aquello que no comprende.
  • Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.
Los pensamientos y escritos de Pascal inician a partir de la pagina 67:


Fuentes:
http://misticavita.wordpress.com/2009/11/29/blas-pascal/
http://pastortony.net/Pascal.aspx


Para continuar equipando su ministerio descargue la aplicación de La Fuente y suscríbase

    

Related

Historia Cristiana 1883047016573169409

Publicar un comentario en la entrada Default Comments

emo-but-icon

item