Llevando el mensaje de Cristo a personas en un contexto urbano

La realidad urbana hoy en día es muy diferente a lo que vive la gente en las zonas rurales. La vid...

La realidad urbana hoy en día es muy diferente a lo que vive la gente en las zonas rurales. La vida en las grandes ciudades es más acelerada, más cara y más solitaria. Aunque mucha gente convive en pocos metros cuadrados, no se conocen y tampoco se saludan. En las ciudades existe una gran diversidad de subculturas que deben ser alcanzados con el evangelio en su propio lenguaje y estilo. La iglesia debe reconocer las necesidades del contexto urbano para alcanzar a este grupo de personas y fundar
iglesias contextualizadas. También es necesaria la creación de nuevas estrategias bíblico-teológicas para alcanzar a la ciudad para el Reino con el mensaje esencial, el cual es Cristo mismo.


Conversamos con el Dr. Marcos de Almeida en su estadía por Asunción acerca de este tema. Marcos Orison Nunes de Almeida es profesor de Teología Sistemática, Homilética, Liturgia y Misiones Urbanas de la Facultad Teológica Sul Americana, (www.ftsa.com.br). Nació en Rió de Janeiro, Brasil, tiene 41 años, está casado y tiene dos hijos. Maestría en Teología por la Facultad Teológica Sudamericana. Doctorado por la Facultad Teológica de Fuller, E.E.U.U. En el mes de agosto estuvo en Asunción como profesor del módulo Evangelismo Urbano del programa de maestría del PCM, Programa de Capacitación Ministerial, que es auspiciado por la Facultad Sul Americana.

¿Qué es Evangelismo urbano?

Al definir quien es Cristo, definimos qué es Evangelismo, las buenas nuevas de salvación. Evangelismo es llevar a Cristo y todo lo que él es a una persona que no le conoce. El evangelio es Cristo mismo, las buenas nuevas de salvación llevadas al contexto de la ciudad urbana. Es hacer que Cristo mismo sea conocido por el pueblo.


¿Hay diferencia entre evangelismo urbano y rural?

La diferencia básicamente radica en el contexto, en la forma de llevar el mensaje. Por ejemplo en el contexto rural, las situaciones cotidianas se dan en forma más sencilla, en cambio en la urbana hay una suma de culturas en un mismo lugar. Si uno está en un pueblo rural, la cultura es la misma, pero en un centro urbano existen muchas subculturas, de ahí que la tarea de la iglesia es mirar esos subcontextos, observar sus particularidades y llevar a Cristo (el mensaje que es él mismo) de una forma tal que cada subcultura pueda recibir el mismo contenido pero de una forma que se integre al grupo que se desea alcanzar.


¿Cual es la realidad numérica de la urbanización en América latina?

Es difícil hacer un término medio. Cerca de 60 o 70 % de cada país se encuentra urbanizado. En Brasil el porcentaje llega a 82, en Argentina a 94, Paraguay 60%.


¿Como debe responder la iglesia de los centros urbanos a esta situación?

Creo que lo mas importante para la iglesia es vencer ese modelo de que su tarea es hablar de la Biblia desde un punto de vista teológico que no utiliza otro tipo de ciencias o de perspectivas para comprende el contexto urbano. Primero, la iglesia debe conocer el contexto, porque los medios van a comunicar el evangelio, pero si no conocen el contexto, van a repetir fórmulas que no sirven para todos los contextos y todos los tiempos. De ahí la necesidad de los líderes de empezar a mirar el contexto, buscar herramientas, buscar apoyos de la ciencia para entender las cuestiones complejas y comprender cuales serían sus acciones concretas, prácticas para
los problemas que se presentan en la ciudad.


¿Cuales son las enfermedades o dolencias más comunes de la gente de ciudad que se pueden o se deberían tratar en la iglesia?

La primera creo yo es la depresión, la segunda es el stress, las cuales están muy relacionadas. Otra, que ahora en Brasil es muy fuerte es el síndrome de pánico. Básicamente, por lo que comprendo esto viene de que las personas se sienten solas aunque estén entre muchas personas. Porque por la “postmodernidad” busca el respeto por la individualidad de cada persona. Si hay una relación tras otra, caen en una trampa emocional que traen consigo
la depresión, la falta de ánimo, y el cansancio.


¿Usted cree que la iglesia responde adecuadamente a estas nuevas enfermedades?

Creo que la iglesia no está respondiendo a estas necesidades. La iglesia básicamente concentra casi todas sus actividades en el culto, usan la estrategia del Israel en el Antiguo Testamento, la
cual era de invitar a personas a venir al templo. En cambio la perspectiva de Cristo y la primera iglesia en el Nuevo Testamento era que la iglesia debía ir a la gente, buscarla, pero cuando invitan a las personas al culto, que es la actividad central, el culto es secularizado al decir que se busca un placer individual, cosa que es muy confusa, porque uno se encuentra entre personas, pero sigue sintiéndose sola. Hace que estemos en el templo con personas pero
íntimamente solos. El problema es que se ha perdido el sentido de comunidad en nuestras iglesia, esto se denota en un elemento muy influyente “La música”, en las cuales las letras están en primera persona: Todo es “mi”, “yo”, ya no es nosotros, no habla de comunidad. Lastimosamente la iglesia está contribuyendo para una situación como esa. Jesús vino para sanar los enfermos.


¿Cómo la iglesia puede prepararse para esto? ¿A través de un departamento de consejería?
Esa puede ser una de las soluciones, la dificultad radica en que hay un problema cuando se trata el tema psicológico. Si creo en un equipo de gente profesional o voluntaria capacitada para el trabajo puede ser de mucha ayuda para el pastor, porsupuesto, tiene que haber gente preparada sicológicamente. Creo que una iglesia que cuente con personas que sepan tratar con estas circunstancias será una iglesia con miembros muy bendecidos. Cuando la multitud se congregó después de la sanidad de la suegra de Pedro, Mateo nos dice: “…y sanó a todos los enfermos;
para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias” (Is 53:4-6 y Mt 8:16, 17).


¿Cual seria una base bíblica para este nuevo tipo de evangelización, o misión contextualizada a la realidad urbana?

La Biblia cuenta con bases sólidas para fundamentar este tipo de evangelismo. La principal se encuentra en el libro del profeta Jeremías 29, desde el versículo 4 al 7 en donde dice que hay un sentimiento del pueblo de Israel que está en el exilio, y no le gusta estar ahí. Pero Dios les habla por medio del profeta, diciéndoles que en medio de esta ciudad, aunque no encuentran la paz que quisieran, la cual ellos no están experimentando en ese exilio, igual Dios desea realizar su obra Leyendo estos pasajes nos damos cuenta que Dios les dice que allí, ellos deben plantar árboles, construir casas y tener hijos e hijas. Dios demuestra un interés en aquella ciudad
para que pueda haber un shalom, una paz. Entonces nosotros debemos estar en medio de la ciudad, teniendo hijos e hijas con los ciudadanos, construyendo permanentemente casas, árboles que dan frutos, las cuales no dan instantáneamente los frutos, sino el proceso es lento y debemos ser constantes, permanentes para que nosotros nos sintamos contentos, felices, y con paz.

Entrevista realizada por Leonard Janz

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